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Por Redacción
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Jueves, 04 de Marzo de 2010 16:16 |
(Redacción) Las palabras de Rosa Díez refiriéndose despectivamente al término "gallegos" ha provocado un verdadero maremoto dentro de su formación política. Hace escasos minutos, no confirman nuestra fuentes, Eloy González Ferro, responsable de la gestora regional en Galicia y su número 2, Antonio Ricoy, han presentado su dimisión irrevocable y anunciado su marcha de la formación magenta, indignados con la expresión "gallegos en sentido peyorativo de la palabra".
González Ferro fue nombrado a dedo por el consejo de dirección de UPyD después de suspender a la anterior coordinadora, crítca con la gestión de Rosa Díez. Por otra parte, nos cuentan desde Barcelona que el coordinador catalán, Ángel Hernández, habría sido cesado fulminantemente por la dirección de UPyD.
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Última actualización el Viernes, 05 de Marzo de 2010 14:20 |
La cuestión es que se le da mas importacia a esto que a que la gente no tenga ni trabajo ni hogar por culpa de políticos ineptos. Así nos va.
Rosa Díez, presidenta y diputada nacional por Unión Progreso y Democracia (UPyD) derramó la cesta de votos sobre la alfombra de la cadena de televisión CNN+ la otra noche y puso en peligro el flamante título de ser la política más valorada de España según encuestas oficiales.
Ante una pregunta del periodista Gabilondo, la señora Díez, expansiva y directa como ella suele mostrarse, dejó la inteligencia y el cálculo en manos de la ocurrencia y dijo entre sonriente y cáustica que Zapatero era gallego en el sentido más peyorativo.
Inmediatamente supo la que se le venía encima, pero ya no había posibilidad de corregir, aunque lo intentara prolongando la definición a Rajoy como gallego que es de Santiago. Había metido la pata en uno de los canales y ante uno de los periodistas más codiciados del país, en hora punta, al elegir un lugar común para definir a su particular rival político y, aflorar su rencor y desprecio.
Ni Zapatero ni Rosa Díez olvidan que fueron rivales en el Partido Socialista Obrero Español en las elecciones primarias en el año 2000, tras la derrota electoral de Joaquín Almunia; los dos tienen presente que aquella batalla la ganó Zapatero frente a José Bono, Matilde Fernández y ella misma, que desde posiciones diferentes aspiraban a dirigir el partido que hoy gobierna.
Su relación personal y pública está presidida por esa rivalidad que sólo ellos dos saben hasta donde les lleva, con la salvedad de quien pasa pagina, y de quien no.
Rosa Díez ante Gabilondo esa noche fue víctima de su propia ambición y engreimiento y como tantos otros líderes confundió sus personales y legítimos desprecios con los desprecios públicos que suelen pasar dolorosa factura a quien los comete por ser gratuitos e injustos. (No solo falto al respeto de los gallegos y de Sr. Zapatero) también falto al respeto al presidente de la nación elegido democráticamente por sufragio universal, en referéndum.
Se olvidó de que podría ser gallega de la misma manera que es vasca y que al serlo pone especial sentimiento y cuidado en no admitir ideas fijas sobre los vascos y lo vasco, mucho menos si se expresan en público y en boca de cargos públicos (subrayo esto último como buen Vasco que soy y, Español, sin lugar a dudas).
No tuvo en cuenta que los estereotipos, con toda su carga popular, siempre levantan ampollas en algún sector de la sociedad a la que por otra parte se dirige la política.
Pensó que al hablar de su rival en público la escuchaban sobre todo Zapatero, su familia y unos cuantos amigos, se equivoco.
La prisa, posiblemente el desprecio por el líder socialista o el deseo de resultar “graciosa”, le nubló la vista y por un segundo olvidó conectar sus intereses con los de la sociedad; o quiso ser clara y descubrió parte de su cara oculta. Lo cual en sí mismo no es malo, si no todo lo contrario.
Se le ve el plumero a las primeras de cambio y, surgió su habitual talante.
Esta nauseabunda política, debe de dimitir de presidenta de UPyD y de diputada, no solamente ha faltado al respeto de todos los gallegos, también a todas las personas con alguna incapacidad síquica, por pequeña que sea. Este personaje no está moralmente en condiciones para representar a los españoles en las cortes. En cuanto a Galicia se refiere, es persona non grata y, ante la sociedad, una impresentable.
No se puede reivindicar los derechos democráticos de los ciudadanos, e insultarlos con tal desprecio públicamente, máxime al presidente de la nación, “para este personaje donde está el límite”.
No se puede alardear de demócrata y aplicar doctrinas dictatoriales dentro de su partido, expedientando y expulsando del partido, sin explicaciones de ningún tipo a todo el que no sea de su ideología. Este personaje debe de salir del escenario político. Estamos artos en este país de chusma política.
La borrasca política desatada en Galicia, vaticina un escándalo sin precedentes, y la dimisión masiva de los afiliados con dignidad incapaces de soportar tal insulto.
Lógico es comprender que los pocos que quedan son gente sin personalidad, sin ética, “chilindrines”, palmeros que se arrastran por una limosna.
El tiempo pondrá las cosas en su sitio, poco a poco se darán cuenta los electores de la clase de mentalidad de estos trepas.
“La miel no está hecha para el asno” dijo alguien con un borrascoso historial en las filas del PSOE, hoy escogido a dedo por CD. Cierto, pero muy cierto. Lo que no queda claro, es quien es la miel y quien la bestia.