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Wifredo Espina es comentarista político y exdirector del Centre de d’Investigació de la Comunicació. Colaborador habitual de España Liberal Digital. Autor, entre otros, del reciente libro Crítica de la política impura. Nuestros políticos y sus políticas (Ed. La Garbera, 2009). el Diari de Tarragona, ha publicado una interesante entrevista , de Isaac Albes. que reproducimos íntegramente:
ENTREVISTA en Diari de Tarragona¿Cuáles son las principales “impurezas” de la política catalana en la actualidad’El sentimentalismo y el victimismo bloquean nuestra capacidad de desarrollar una actividad política normal. También el individualismo y la envidia son un lastre para llevar adelante grandes empresas, tanto en el terreno económico como en el político. Estos cuatro elementos juntos da como resultante falta de vocación y mediocridad políticas. Y cuando queremos reaccionar ante ciertas contrariedades, lo hacemos desde un cierto complejo de inferioridad, que nos conduce a la rauxa. Estamos desaprovechando –como decía Duran Farell- las posibilidades de potenciar nuestra personalidad como país, de desarrollar nuestra economía y cultura, para enfrascarnos en una carrera un tanto ilusa hacia un independentismo, por el momento imposible y que desgasta nuestras enormes energías personales y colectivas.¿Y en la española? En la política española encontramos todas las impurezas que menciono en el libro Crítica de la política impura. Pero son impurezas de la política, mientras que los catalanes, con frecuencia, nos quedamos en la prepolítica, que es donde aquellos elementos encuentran su hábitat natural. No tenemos madera de políticos, como la tienen en el resto de España. Cada vez, por ejemplo, que pronunciamos la expresión “esto es innegociable”, estamos confirmando nuestra incapacidad para la política, que es el reino de la negociación, de la transacción, del pacto; nuestro cacareado “pactismo” (estudiado por Vicens Vives) con frecuencia brilla por su ausencia. ¿Cuándo es “impura”, a su juicio, la política? La política deviene impura cuando se desvirtúa su noble afán de servicio público. Cuando es un mero instrumento para conquistar o conservar el poder, cuando pretende ser una forma de dominio de la sociedad, cuando se quiere secuestrar ésta para imponerle una determinada ideología (con frecuencia minoritaria), cuando está en manos de incompetentes, cuando se la condiciona a intereses de grupo o partido, cuando es un medio de servir intereses propios, de influencia o de riqueza, o cuando cae en la corrupción. Nuestra política, catalana y española, está llena de estas impurezas, que últimamente han estallado en grandes secándolos. Hace dos años decía en una entrevista en el Diari que Catalunya estaba en un clímax de excitación que no sabemos como acabará. Dos años más tarde, la excitación ha aumentado. ¿Es buena tanta excitación? Una cierta tensión es necesaria en política, lo que le da nervio, interés y empuje. La excesiva crispación, en cambio, le quita racionalidad para someterla a pasiones y sentimientos. La deslegitima. Por esto se cree poco en la política, mejor dicho, en cierta forma de hacer política y en determinados políticos. ¿Qué le parecen las consultas independentistas del pasado fin de semana? Todos los nacionalismos (centralistas y periféricos) suelen dejarse llevar por estos sentimentalismo y pasiones. Pocas veces predomina la argumentación racional, que es cuando adquieren más fuerza y legitimidad. La interesante experiencia pionera de Arenys de Munt deslumbró a los promotores de las últimas consultas, que no han sido el éxito que esperaban.; incluso ya se pelean por ello y está dividiendo el independentismo. Y una tercera experiencia, probablemente seria decepcionante. Cataluña es más plural, heterogénea y compleja de lo que algunos piensan. Se ha empezado por las pequeñas localidades, habrá que ver cuando se vaya a las más grandes e industrializadas. Hay que ser realistas. El sociólogo Salvador Giner decía que el independentismo tiene un techo y que su activismo fomentará la aparición de movimientos contrarios, como se está viendo. Estas consultas han sido organizadas, principalmente, por independentistas y han votado los independentistas, como ha señalado el president Montilla. Está aumentado el número de independentistas, “bienvenidos al club”... Pero Cataluña es mucho más. Independientemente del contenido de la sentencia del Constitucional, ¿usted cree que es serio lo que está ocurriendo? En esta cuestión casi no hay nada serio. Ni la tardanza del Tribunal Constitucional, ni sus peleas internas, ni las presiones que le ejercen los gobiernos central y autonómico, o los partidos o ciertos movimientos llamados cívicos. El mismo Estatut, pese a ser un avance notable respecto del anterior, pero que nació por intereses electorales de Maragall y Zapatero, así como el crispado y poco limpio proceso de su aprobación y la recusación posterior, tampoco tienen mucho de serio y riguroso. Y la campaña para desautorizar el Constitucional tiene muy poco de coherente y de limpia. Mire: ¿se quiere la independencia o el Estatut? No se puede jugar a las dos cartas a la vez, como hacen muchos. ¿Se está a favor de que el Constitucional no toque nada del texto, como se proclama normalmente, o se prefiere que se lo cargue de raíz, como prefieren Heribert Barrera y otros, para que así aumente el separatismo? Este grito a favor del Estatut, es más un grito contra el Constitucional y ,en definitiva, contra el Estado, que una sincera defensa del texto estatutario que supone un avance muy importante en nuestro autogobierno. Hay mucho doble lenguaje e hipocresía en todos esto. ¿Qué pronóstico hace de las próximas elecciones catalanas? Es muy difícil que repita el Tripartito, que está dividido y desprestigiado. Pero la sensatez, serenidad y aguante del president Montilla, pueden darle muchas cartas para jugar en alianzas postelectorales, si Convergència i Unió no se impone, lo que no es descartable, sola o en alianzas, ¿Cataluña está preparada para un pacto a la vasca. PSC-PP? No es lo mismo Cataluña que Euskadi; aquí, por fortuna, no hay terrorismo, y quizás algo tenga que ver en ello Carod Rovira, ahora tan ingratamente marginado por los suyos. ¿Usted piensa que es posible la sociovergència o, lo que es li mismo, quien sobra para que ésta sea posible? Es posible, pero no estamos en situación de emergencia. Además, ¿quién seria el líder o president: Mas, Montilla? Surge el tema del individualismo y de la envidia. Tuvo su momento propicio y no se quiso. ¿Tiene la clase política catalana alguna culpa del caso Millet? Alguna responsabilidad, sin duda, en la medida que no funcionaron bien los organismos o instrumentos de control, o no se hizo caso a las señales de alerta que emitieron. Lo que sÍ funcionó, parece, fue el llamado “oasis catalán”, que algunos identifican con un entramado político-social-mediático de intereses y afinidades de unas cuantas familias o sectores que, otros tiempos, fueron motor y ahora tienen secuestrado el país. |
La finalitat d’un bon govern ha de ser, basant-se en la Justícia, la Pau i la Estabilitat Social. Catalunya no tornarà mai a ser “rica i plena” mentre governin des de la Capital de ESPANYA.
Si la llibertat significa alguna cosa, és el dret de dir als altres el que no volen sentir (George Orwell)
http://www.youtube.com/watch?v=_hS_LIaUFPw
http://prensalibrevalenciana.blog-diario.com/
El sionismo cristiano se define en base a siete postulados:
1.- Hermenéutica literal.
2.- Los judíos continúan siendo el pueblo elegido de Dios.
3.- Los judíos tienen derecho divino sobre la tierra de Oriente Medio.
4.- Jerusalén es la capital exclusiva de los judíos.
5.- El templo judío debe ser reconstruido.
6.- Los árabes son los enemigos del pueblo de Dios.
7.- El fin del mundo llegará pronto en la gran batalla del Armagedón, pero los cristianos que apoyen a Israel sobrevivirán.
El sionismo cristiano no es algo nuevo. Procede de los siglo XIX yXX.
El respaldo cristiano a la creación de un estado judío surge en Inglaterra la época victoriana.
Ya en 1891, recibió amplio apoyo en EEUU el llamado "Memorando Blackstone", una petición de 413 ciudadanos eminentes, entre ellos el presidente del Tribunal Supremo, el presidente del Parlamento, los financieros Rockefeller, Morgan y McCormick, además de reconocidos eclesiásticos, escritores y periodistas.
Dirigido al presidente de los EE.UU., Benjamín Harrison, y al secretario de estado, James G. Blaine, el Memorando les pedía que "usaran sus buenos oficios y su influencia, para conseguir reunir en breve fecha una conferencia internacional que considerara la situación de los israelíes y sus demandas sobre Palestina como antiguo hogar."
La Declaración Balfour de noviembre de 1917, por la que el gobierno británico anunciaba que favorecía el establecimiento en Palestina de un Hogar Nacional para el pueblo judío, fue quizá el hecho particular más importante en el sionismo cristiano.
El reconocimiento de Israel por Harry S. Truman, contra la oposición casi unánime de su administración, fue probablemente el segundo.
El Sionismo Cristiano es un movimiento dentro del fundamentalismo protestante que ve en el estado de Israel el cumplimiento de las profecías bíblicas y por tanto ha de ser ayudado política, financiera y religiosamente.
Forma parte del ala fundamentalista del Cristianismo Protestante Evangélico y es mucho más extenso y mucho más diverso de lo que a primera vista parece.
Es parte del milenarismo, un tipo de teología cristiana tan antigua como el Cristianismo en sí mismo y que procede del pensamiento apocalíptico judío. Sostiene que Jesús regresará a la tierra para establecer, como dice la Biblia literalmente, su reinado que habrá de durar mil años.
El moderno estado de Israel, como cumplimiento de las escrituras proféticas, es considerado como un paso previo y necesario a la segunda venida de Jesús.
El sionismo cristiano considera que sólo cuando el pueblo elegido de Israel esté en posesión de todo el territorio comprendido entre el río Éufrates y el río Nilo (Eretz Israel, el Gran Israel, tal como lo recoge el Génesis) tendrán lugar los acontecimientos anunciados por las profecías bíblicas: el Armagedón (la batalla final) y la segunda venida de Cristo para instaurar el Reino de Dios.
El Sionismo cristiano es actualmente la mejor arma de Israel, incluso mejor que las bombas atómicas que posee, ya que el sionismo puede perder el gobierno en Israel, pero siempre gobernará en Washington debido a la enorme fuerza política que tiene y por tanto, Israel nunca perderá una guerra contra los árabes aunque estos reciban la ayuda de todo el mundo islámico.
No al menos hasta que construya el Tercer Templo, surja el Anticristo y llegue el fin del mundo tras la gran batalla del Armageon, que en realidad significa colina de Jericó.
En ella dos tercios de los judíos morirán y el tercio restante se convertirá al cristianismo, condición necesaria para la Segunda Venida.
Se calcula que hoy existen 70 millones de sionistas cristianos y 80.000 pastores de esta ideología, cuyas ideas son diseminadas por 1.000 emisoras de radio y 100 cadenas de televisión a lo largo y ancho de EE.UU.
Una fuerza demasiado grande para que la ignore ningún aspirante a la Casa Blanca.
Apoyaron a Bush y ahora apoyan a Obama siempre que predica la guerra contra el Islam de una forma u otra.
No lo harán en cuanto a la cuestión social, pero eso no inquieta a Obama, si puede cumplir con algunas de sus promesas bien, sino que más da, lo importante para él es la reelección, y debilitando a los republicanos en este campo, la tendrá prácticamente segura.
En cuanto al número e influencia del sionismo cristiano no creo que disminuya en los próximos años, más bien aumentará debido a la juventud y gran numero de matrimonios que se dan dentro de esta creencia y del gran coeficiente de natalidad que tienen estas familias.
Israel hoy por hoy está seguro, ojala esta seguridad traiga la paz, al menos eso espero.