Cacho sugiere en este artículo que el viraje de Rajoy se pactó antes de las elecciones: "La promesa formulada por Rajoy durante la campaña, según la cual en caso de ganar las elecciones ofrecería al día siguiente al PSOE un amplio pacto para la reforma constitucional, es interpretada por quienes endosan esta tesis como parte de ese acuerdo verbal suscrito con el Monarca."
---
Luis del Pino también intuye algo parecido: "Analizando lo que está ocurriendo en España en los últimos cuatro años, resulta inevitable tener la sensación de que el "sistema" se está comportando de manera irracional, es decir, de una forma tal que no resulta posible entender nada, o casi nada, de lo que sucede." [...] "¿Qué está pasando, en suma, para que Mariano Rajoy se aferre a un cargo ya imposible, a sabiendas de que nunca va a poder ya ganar unas elecciones ni mantenerse en el cargo más allá de las próximas europeas, porque ha perdido el respeto y la confianza de buena parte de su electorado?"
"¿Qué hay tan poderoso que impulse a Rajoy, y a una parte del PP, a encaminarse de manera tan clara hacia su propia destrucción? ¿Quién o qué es lo que ha decretado que el Partido Popular tiene que ser neutralizado, aceptando el Nuevo Régimen o saltando en pedazos?"
"¿Qué es lo que nos hemos perdido? ¿Cuáles son esas variables ocultas que hemos pasado por alto y que permitirían tratar de comprender lo que está sucediendo, que en estos momentos se nos antoja incomprensible?"
Cuánto me alegro de no estar solo en mi intuición, y más cuando quienes me acompañan son maestros en estas cosas. El 16 de mayo colgué este comentario en Ciudadanos por la Constitución
LA ALEGRÍA DE UN FLORENTINO EN GÉNOVA
Reparen en una cosa: el radiante alborozo que mostró Rajoy en el balcón de la sede de su partido a las pocas horas de conocerse su segunda derrota en unas elecciones generales y la tercera si contamos la europeas. "¿Por qué tanta alegría?", nos preguntábamos muchos. ¿Esperaba un resultado mucho peor y se conformaba con salvar los muebles? Si era así, tampoco era para exhibir tanta satisfacción. Pensé entonces que los suyos le perdonaban esa salida de tono como el que concede un premio de consolación a quien obtuvo un buen resultado después de padecer un legislatura tan convulsa como la que Mariano tuvo que soportar. Un mes después deduje que en el fondo, sin siquiera saberlo, sus votantes perdonaban a Mariano para consolar su propia pena, porque el sufrimiento de esos cuatro años fue mayor en sus bases y en sus votantes que en el perezoso Mariano. Mucho mayor.
Después Mariano se fue a México y allí se quedó nada más y nada menos que veinte días, aparentemente para decidir un cambio de ciento ochenta grados en la orientación estratégica de oposición al Gobierno que hasta entonces había desarrollado su partido. Sin embargo no creo que Mariano sufriera en México una conversión a lo San Pablo; eso de ninguna manera. ¿Reía entonces Mariano el nueve de marzo porque ya saboreaba desde aquel mismo balcón su estrategia mariana? Pues mucho me temo que sí, porque lo que México operó en Mariano no fue ninguna iluminación sino la distancia precisa entre él y sus votantes para implantar el cambio preparado de antemano. De ninguna manera sus votantes podían aceptar el verse abocados de la noche a la mañana a una transformación total tanto de estrategia como de táctica, y en el fondo hasta de ideario político. Eso, por rápido que se pretenda hacer, necesita tiempo, y primero es necesario extender la incertidumbre durante un mes para que la gente finalmente encaje, aunque a disgusto, el viraje hacia la nueva era política. "Lo haré con mi propio equipo", dijo Mariano al llegar, dando a entender que veinte días ya eran suficientes para que la gente asumiera que su anterior equipo era de otro, nunca del verdadero Mariano; o bien que el Nuevo Mariano no tenía obligación de reconocerse en el Mariano anterior.
Y es muy probable que en el nuevo equipo, en "mi equipo", en eso, exactamente en eso, pensara Mariano en el balcón de la calle Génova el día de su derrota. Recuerden que abrazaba dichoso a su mujer, incluso arrobado como quien contempla junto a su amada las golondrinas que en su balcón sus nidos volvieran a colgar. Y lo que también contemplaba, aunque el muy jodío nada dijera, no era solo la compañía de las golondrinas sino la cercana ausencia, por fin, de los dos golondrinos que pronto se iba a sacar de los sobacos: Acebes y Zaplana.
Probablemente ese día Rajoy dedujo de una manera muy humana, esto es, a conveniencia: "He perdido por seguir demasiado a liberales y derechistas; sin embargo he sacado un buen resultado porque la gente quiere, en el fondo, moderación, y yo soy moderado. Como el resultado electoral es bueno, a partir de ahora el partido irá como yo quiero que vaya y así las cosas irán como tienen que ir. A quién si no van a votar los liberales y conservadores ¿a Zapatero? Quiá. Si yo hubiese sido más moderado hubiese ganado, sin duda; y eso, exactamente eso, es lo que haré: transmitir moderación. La gente me quiere, y en estas elecciones me han votado más de medio millón de electores que en la anteriores elecciones votaron a Zapatero. Esos votantes me han votado a mí por moderado, no por liberal y derechista. Esa es la línea a seguir".
Por tanto si no fue en México donde Mariano tuvo la revelación, ¿fue entonces en el balcón de Génova y México fue solo un desarrollo táctico? Pues me temo que lo de México es verdad, pero también que la revelación no ocurrió en Génova ni en ninguna otra parte, porque el de Pontevedra no es sujeto propenso a la iluminación: sospecho que si a Mariano se le apareciera Dios, Mariano le pediría el Marca que, según dice, lee todos los días (eso dice Mariano, y Dios seguro que se lo daba porque siempre lo lee antes de que se escriba). No creo que siendo Mariano tan florentino quepa en él ninguna revelación. No, absolutamente no. Eso es posible en un monclovita ignorante, iluminado y atrevido, pero nunca en un sanchopanza muy letrado como es Mariano. Por tanto si la decisión no apareció con la inmediata resolución de los milagros ni tampoco sucedió en México ni en Génova, ¿cómo demonios ocurrió y cuándo y dónde se preparó el cambio no solo de estrategia sino de ideario del partido?
El dónde es difícil localizarlo, aunque seguramente el tiempo nos lo dirá, pero seguro que el viraje ocurrió mucho antes de que las golondrinas colgaran sus nidos en el balcón mariano. Y aunque no sepamos exactamente el cuándo ni el dónde, sí que sabemos algo del cómo: la prisa por fichar a Pizarro y aparcar a Gallardón -y de paso a Esperanza Aguirre- encaja con la voluntad mariana de apurar el último tramo de la recta, justo antes del viraje que tenían calculado, tanto él como sus consejero áulicos, también incluidos seguramente los del rey, ya que el monarca no alabó a Zapatero hasta que vio ejecutarse el giro y firmada la paz de Mariano. ¿Iba a cambiar Mariano de estrategia en plena campaña, incluso un año antes? Eso hubiese resultado demoledor; la gente exige en otros lo que ella se ve incapaz de cumplir: coherencia. Asunto diferente es si la coherencia está exclusivamente en el credo político y al margen de los hechos, algo que al votante de izquierda le permite masticar y estornudar al mismo tiempo; cosa que Mariano sabía imposible en la mayoría de los suyos.
Todo lo que estamos viendo en el PP es coherente con la esencia mariana (por cierto, que el primero que lo vio hace años fue Pío Moa). A Rajoy alguien le presentó el problema político español en términos de fuerza y acomodados a la mentalidad del hombre de derecha española tradicional que aspira al cargo político al precio que sea. "Mira, Mariano –vinieron a decirle-, así, con una política de enfrentamiento, no ganaremos nunca. Los tiempos han cambiado y la gente con ellos. La realidad es la que es y nosotros tenemos que amoldarnos a ella. ¿Acaso no hicimos la transición desde la dictadura cambiando el discurso? ¿Qué sería de la derecha si se hubiese quedado en el discurso de la dictadura? Pues que ni siquiera existiría. Hoy estamos ante el mismo dilema; y hoy como entonces tenemos que dar un paso al frente. Los medios de comunicación son los que mandan y son progresistas con una mayoría aplastante. Es ahí adonde tenemos que ir, porque a Zapatero se le abre un frente entre los intereses de Mediapro y los de Prisa; Prisa se ha ofrecido a colaborar con nosotros, y teniendo en cuenta que tenemos que crecer por la izquierda y no por la derecha, tenemos que aprovechar ese campo poniéndonos de su parte; de no ser así es imposible avanzar por ese lado, que es el único por donde podemos avanzar. Si no nos enfrentamos a Zapatero pero lo presionamos con el favor de Prisa, lo tendrá más difícil que en esta ocasión; y si a eso añadimos la crisis económica que José Luis no sabrá resolver, sin duda que ganaremos las elecciones de 2012. Olvídate, Mariano, de seguir la misma táctica que la mantenida a tu pesar en esta legislatura que ahora acaba. Ahora bien, es verdad que ya no podemos dar marcha atrás, así que lo mejor es perseverar en la dirección: ficha a Pizarro, que es liberal y tiene muy buena imagen y así afianzaremos la posición. No ganaremos estas elecciones, pero las encuestas pronostican un buen resultado, y ahora de lo que se trata es de asegurarnos. Pero en la próxima legislatura no podemos seguir por este camino porque está claro que hemos tocado techo. Además hemos dejado que nuestros políticos regionales se afianzaran mediante estatutos que refuerzan su poder regional. ¿Vas a enfrentarte también a ellos cuando toque desarrollar esos estatutos? Zapatero tendrá graves problemas con la financiación autonómica; hizo el estatuto de Cataluña pensando que nosotros íbamos a ir de frente contra él, y acertó en eso, porque nos opusimos, pero desarrollamos nuestros propios estatutos, tan rupturistas o asimétricos con respecto a la Constitución como el de Cataluña. ¿Qué vas a hacer después de estas elecciones que vamos a perder? ¿Dar marcha atrás? Si hay que dar marcha atrás que la dé Zapatero, no nosotros. Nosotros le acompañamos en el paso que dio hacia delante sin que lo pareciera y ya veremos si le acompañamos en el paso atrás que tendrá que dar, si es que lo da. Él empezó la carrera y él será quien primero llegue a la meta; una vez llegue, no podrá seguir; entonces es cuando apareceremos nosotros con nuestro discurso moderado para hacer frente a la crisis económica y política que él no podrá resolver. Ten en cuenta que el desarrollo de la Constitución lleva un camino irreversible: el de la confederación y posiblemente la república. Hasta el mismo rey acepta caminar por ahí por temor a que le enseñen, como a sus antepasados, la ruta de los Pirineos. ¿Vas a enfrentarte al proceso y que carguen sobre ti el desastre si es que se produce? Aquí estamos para ganar elecciones y gobernar, no para hacer críticas apocalípticas, para eso están los de la Cope y no nosotros. Los de la Cope no tienen que ganar elecciones, nosotros sí. Si no entiendes la diferencia da por perdidas la elecciones de 2012".
El resultado del nueve de marzo de 2008 certificó la previsión de los consejeros de Mariano y seguro que ese día le hablaron así: "Hemos tenido mejor resultado del previsto: casi seiscientos mil votos procedentes de la izquierda y Zapatero ha ganado gracias a los votos de los nacionalistas.[nota añadida: el dogmático periquiteo feminista ha logrado que a Zapatero lo vote un 8% más de mujeres que al PP; es decir que Zapatero ganó las elecciones -tan solo sacó 38.000 votos más que en 2004; frente a casi medio millón más que sacó el PP- gracias al voto feminista y sobre todo al separatista, que nunca lo habría votado si se presentase a lehendakari o a president, pero sí que lo hace en unas generales porque les conviene tener un zetapenco al frente del gobierno de España] Para el 2012 todavía puede pescar en el millón de votos de IU; eso le hará perder votos por su ala derecha y esos son los votos que nosotros tenemos que recoger, más aquellos provenientes de los nacionalistas que se asusten por la deriva separatista. Si hemos recogido medio millón con un discurso de derecha, con uno moderado y progresista cogeremos más, puesto que a nuestra derecha no hay nadie. Felicidades, Mariano; tenemos el resultado ideal para empezar la nueva batalla en el único frente serio que vamos a tener. Me refiero a los nuestros, a los votantes de nuestra ala derecha; sin embargo ya los hemos empezado a neutralizar al hacer que nos votaran. Ahora hay que ir a por los que nos faltan, y mientras nos enfrentamos a los nuestros cortejaremos a los que Zapatero va a perder. A los nuestros ya los haremos entrar por el voto útil, por el voto menos perjudicial para ellos; de eso sabemos mucho; somos verdaderos expertos. ¡Y ahora a celebrarlo!, porque no has perdido tú, Mariano; ha perdido el Mariano inauténtico, el verdadero Mariano está por venir."
Y Mariano salió al balcón de Génova a contemplar en secreto a los viejos golondrinos que se habría de extraer, y también en secreto soñó con las nuevas golondrinas que en su balcón sus nidos habrían de colgar. La gente no entendía bien lo que pasaba; pero Mariano el registrador, Mariano Bécquer, Mariano Marca, Mariano Axilas al Vent, sí lo entendía. Vaya que si lo entendía.
Pedro Martínez
Anonimo dijo
¿Significa esto que en lugar de imperfecta democracia vamos a ir de Cánovas a Sagasta?2008-06-12 20:15:17
Enlaces recomendados
Periódicos OnlineColaboradores
Ver comunidad de colaboradores
|
País: España |
|
|
PASOS PERDIDOS País: España |
|
Unirse a la comunidad de colaboradores
Boletín
Últimos comentarios
Red España Liberal
Aragón Andalucía Asturias Baleares Barcelona Canarias Cantabria Castilla y León Castilla La Mancha España Extremadura Euskadi Galicia La Rioja Madrid Murcia Navarra Occidente ValenciaHemeroteca
Equipo de redacción de la Red España Liberal Digital